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Pedro Ticas  
  Algunos articulos publicados en periodicos, revistas nacionales
  => 97.Lo Generacional e Intergeneracional: una propuesta epistemológica aplicada a la educación escolarizada. Primer Parte
  => 96. La articulación universidad-empresa y estado: una construcción epistémica y holística desde la particularidad territorial
  => 95. Antropología criminológica sobre el delito, su cultura y su contracultura: Maras y la noción de Inserción y Reinserción Social. Segunda Parte
  => 94. Antropología criminológica sobre el delito, su cultura y su contracultura: Maras y la noción de Inserción y Reinserción Social. Primera Parte
  => 93. El concepto de Control Territorial en la producción económica material, la producción intelectual y la seguridad social pública y privada.
  => 92. El peligro de la violencia como cultura juvenil y los nuevos rumbos jurídicos de la justicia social
  => 91. La migración salvadoreña: el peligro de la desesperanza y de la identidad nacional
  => 90. Hacia una nueva mwetodología teórica y de campo en la docencia: la investigación desde los Programas de Asigantura en los Salones de Clases. Cuarta y última parte.
  => 89. Hacia una nueva metodología teórica y de campo en la docencia: la investigación desde los Programas de Asignatura en los Salones de Clases. Tercera Parte
  => 88. Hacia una nueva metodología teórica y de campo en la docencia: la investigación desde los Programas de Asignatura en los Salones de Clases. Segunda Parte
  => 87. Hacia una nueva metodología teórica y de campo en la docencia: la investigación desde los Programas de Asignatura en los Salones de Clases. Primera Parte
  => 86. La PAES: una responsabilidad de la sociedad salvadoreña
  => 85. Propuesta de Política agrícola salvadoreña: el paso de la economía importadora a la economía comunitaria. Antropología
  => 84. Maras, Estado y Sociedad en El Salvador: el Mapa Ciudadano de Seguridad Social. Una construcción antropológica
  => 83. El Salvador: el fin de la globalización en países dependientes y baja productividad. Primera Parte
  => 82. Antropología del suicidio y la violencia salvadoreña: de la desesperanza a la migración
  => 81. La educación virtual en El Salvador: entre la fantasía, los espejismos y la realidad
  => 80. Articulación de las 3 funciones en Educación: el paso necesario apra la integración de la Investigación-Docencia y Proyección Social
  => 79. Cambio climático, desarrollo sostenible y sustentable en países dependientes: Antropología del ecosistema. Tercera Parte
  => 78. Cambio climático, desarrollo sostenible y sustentable en países dependientes: Antropología del ecosistema. Segunda Parte
  => 77. Cambio climático, desarrollo sostenible y sustentable en países dependientes: Antropología del ecosistema. Primera Parte
  => 76. Alcances y limitaciones del modelo educativo basado en competencias: el caso salvadoreño. Consideraciones antropológicas. Tercera Parte (noviembre de 2012)
  => 75. Alcances y limitaciones del modelo educativo basado en competencias: el caso salvadoreño. Consideraciones antropológicas. Segunda parte (noviembre de 2012)
  => 74. Alcances y limitaciones del modelo educativo basado en competencias: el caso salvadoreño. Consideraciones antropológicas. Primera parte (noviembre de 2012)
  => 73. Mapa Educativo Nacional: Una propuesta para la política educativa salvadoreña desde la universidad Segunda Parte
  => 72.Mapa Educativo Nacional: Una propuesta para la política educativa salvadoreña desde la universidad Primera Parte
  => 71. Antropología económica del consumo y consumismo salvadoreño. Segunda Parte
  => 70. Antropología económica del consumo y consumismo salvadoreño. Primera Parte
  => 69.El Salvador: El deslumbramiento por la telemática en educación como neo-receta anglosajona y el abaratamiento de la fuerza de trabajo en el mercado del conocimiento. (Segunda Parte)
  => 68. El Salvador: El deslumbramiento por la telemática en educación como neo-receta anglosajona y el abaratamiento de la fuerza de trabajo en el mercado del conocimiento. (Primera Parte)
  => 67. La refundacion de El Salvador: nuevos escenarios para salvadoreños dentro y fuera del pais con vision de nacion
  => 66. El Salvador: contrapuestos entre gobernanza, autoridad, poder y conocimiento
  => 65. La calidad de la educación nacional de 4.8 expresada en la PAES y la insistencia en la Acreditación de instituciones educativas
  => 64. Eso que llaman Sistema Educativo Nacional que nunca alcanza el 7.0 de calificación en la PAES
  => 63. El Salvador: De la caridad internacional y la violencia, al mercado de la Administración Pública
  => 62. Las nuevas pero anacrónicas e improcedentes recomendaciones económicas del Fondo Monetario Internacional y el valor del dinero.
  => 61.Las instituciones salvadoreñas: de su inmadurez a su etapa embrionaria
  => 60. La imperiosa necesidad de la reconversión de la Fuerza Armada en Defensa Nacional
  => 59. La visita del Presidente Barack Obama a El Salvador: entre el show, la realidad y la dignidad
  => 58. El corredor del delito y políticas de contravención
  => 57. Acreditación de la educación superior en El Salvador: la urgente necesidad de su reconversión
  => 56. La ilusión del Sistema Político Salvadoreño: La imperativa reconversión de la cultura política neocolonial
  => 54. Antropología de Las Cachiporristas
  => 55. El derecho restaurativo o restitutivo:
  => 53. SEPTIEMBRE: ¿ MES DE LA INDEPENDENCIA DE QUIEN ?
  => 52. Organización política del Estado Nacional:
  => 51. ESO QUE LLAMAN EVALUACION DEL PRIMER AÑO DE GOBIERNO: el show holliwoodesco nacional
  => 50. Pena y Delito en Menores Infractores en El Salvador: ¿se castiga el delito o la persona? II. Parte
  => 49. Pena y Delito en Menores Infractores en El Salvador:
  => 48. Geopolítica, Medio Ambiente e Institucionalidad: el nuevo rostro del llamado “humanismo” internacional. II Parte
  => 47. Geopolítica, medio ambiente e institucionalidad: el nuevo rostro del llamado "humanismo" internacional. I Parte
  => 46. Protección Civil, independencia y arcaismo político: la eterna condición de la esclavitud nacional
  => 45. Historia, política y perspectivas de la Educación en El Salvador:
  => 44. Historia, política y perspectivas de la Educación en El Salvador: Aproximación Epistemológica. Parte I
  => 43. La educación salvadoreña del siglo XXI: la urgencia de lograr lo propio en la lucha por la identidad nacional ( Parte II )
  => 42. La educación salvadoreña del siglo XXI: la urgencia de lograr lo propio en la lucha por la identidad nacional. PRIMERA PARTE
  => 41. La construcción de la identidad nacional: la unidad de lo diverso y lo sincrético sin devenir
  => 38. El Salvador: elecciones Vrs cultura histórica
  => 40. La Reconversión del Estado Salvadoreño: un proyecto de nación propio
  => 39. El Salvador: Transformando paradigmas de Gobiernos Municipales del siglo XVI al siglo XXI
  => 37. Investigación social en El Salvador: el reto universitario del siglo XXI
  => 36. De sociedad política a sociedad civil: la cultura del voto y las encuestas de opinión pública
  => 35. El nuevo valor del dinero en países con economías de hacienda del siglo XVIII y su implicación en la Educación: brevario
  => 34. Migración y Municipalismo: Políticas Públicas y Dependencia Vrs Globalización Políticas Públicas y Dependencia Vrs Globalización
  => 33. El Salvador, elecciones 2009: la decisión entre su historia y su realidad
  => 32. Comercio de la calle y Urbanismo: dos formas inevitables de la relación dinero-cultura
  => 31. Educación y Política Agrícola: el modelo de la Microunidad productiva
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81. La educación virtual en El Salvador: entre la fantasía, los espejismos y la realidad

La educación virtual en El Salvador:
entre la fantasía, los espejismos y la realidad


Sin duda que la educación virtual constituye uno de los más importantes avances de uso tecnológico hacia el desarrollo del conocimiento técnico, ciencias fácticas o exactas, empero, en sociedades sin tradición y acumulación tecnológica, dicho conocimiento debe orientarse hacia la transformación del pensamiento concreto en pensamiento abstracto en virtud de sus particularidades, contextos y realidades.

La tecnología educativa: el neoparteaguas entre el Saber y el Conocer

No hay manera de equivocarse. La tecnología indica claros avances evolutivos del pensamiento, la organización y progreso humano, así ha sido desde las primeras formaciones de los homínidos destinados a cumplir con su razón social de nacer, crecer, desarrollarse y morir en sociedad. El mundo tecnológico ha sido una constante. En las formaciones sociales primitivas, el descubrimiento por causalidad de la caza, la pesca y la agricultura implican el dominio del recurso natural y en consecuencia, el avance tecnológico de dichas sociedades. El paso de la recolección de frutos al dominio de la agricultura no resulta de procesos evolutivos unilineales,  se suscita como respuesta al dominio y control sobre los recursos naturales,  la organización social, política, económica y cultural de las sociedades antiguas que marcaron el uso de la inventiva y el talento humano como el recurso fundamental para las formaciones históricas sociales. Por ello, a manera de parangón, las sociedades actuales, dinámicas, contrapuestas, complejas y multiformes demandan niveles ascendentes de conocimiento, control y dominio de las invenciones que le confieran mejores formas de vivir como humano, de acercarse con más precisión al reino de la libertad y equidad, al uso adecuado y equilibrado de  la producción material e intelectual. Dicho de otra manera, la tecnología en cualquiera de sus formas informáticas, telemática, mecánica, electrónica, creativa o intelectual resulta del reino de la necesidad que presupone la construcción satisfactoria y necesaria al reino de la libertad, todo ello desde el principio básico e inequívoco de lo que realmente adquiere valor de uso o de cambio: el conocimiento.

Precisamente el tema del conocimiento aplicado a lo tecnológico en educación no está referido únicamente al uso de la informática; las tecnologías innovadoras educativas consisten en apropiar sistemas, modificar procesos y transformar formas de enseñanza pertinentes a las conformaciones históricas, culturales y sociales de los individuos en quienes se ejecutan, la tecnología es, en última instancia, el completo control, uso y dominio de los elementos técnicos, teóricos, metodológicos y empíricos que resultan de la creatividad humana para transformar su realidad

[1].

Los conceptos  de educación, educar, aprender y enseñar han sido hasta la fecha uno de los grandes problemas sociales poco resueltos en el cuerpo del saber científico y común, de hecho, el concepto de educación ha sido tratado predominantemente como “quehacer escolar” reduciéndolo a una especie de determinismo concéntrico propio de la racionalidad técnica, en tanto, el conocimiento científico amparado por la concatenación de su historia ha pasado a ultimo plano de interés de sistemas y políticas educativas. Pero dicha conducta y entendimiento sobre la educación no es fortuita. En el caso particular de algunos países latinoamericanos y particularmente en el caso salvadoreño, dicha cultura educativa resulta de la ausencia de un sistema educativo marcado no por incapacidad o desinterés de administradores y académicos nacionales de las ciencias, sino por el determinio y condicionamiento económico internacional que ha convertido buena parte de la educación en Programas emanados de prácticas educativas predominantemente empíricas orientadas al Instruccionismo Básico del conocimiento técnico que permite social, política, económica y conceptualmente la aceptación y adopción de casi cualquier ocurrencia del mundo occidental asociada a sus intereses económicos, geopolíticos e ideológicos. Solo así, puede explicarse por qué los países industrializados continúan vendiendo a los países pobres y dependientes un mosaico de espejismos de progreso y fantasías al estilo hollywoodesco de pertenecer virtualmente al mundo moderno, mientras en realidad, los países pobres se sumergen con más celeridad en el inframundo de sus propias desventuras. Así las cosas, el concepto educativo se restringe a eso que llaman  “hacer” en educación fundamentada sobre la construcción constante del pensamiento Concreto, propio de la acción que no requiere del dominio del Todo, el cual exige la búsqueda y comprensión del Pensamiento Abstracto en función de la construcción del Pensamiento Científico. Dichos “Programas Educativos” históricos en El Salvador pueden explicarse fácilmente en el mismo quehacer de las prácticas educativas. Por ejemplo, en pleno siglo XXI la continuidad del uso del DICTADO como técnica de enseñanza desde los niveles primarios hasta los universitarios devela la insistencia en el pensamiento concreto de enseñar ideas, frases, oraciones, signos y significados, objetos y sujetos aislados del contexto, de la historia y de las más básicas articulaciones necesarias para la comprensión de la realidad, la interpretación y análisis de la misma. En tales condiciones, el tan llevado y traído Modelo por Competencias resulta una fantasía asistémica. No puede lograrse la competencia cognitiva en tanto no se construye el objeto concatenado, articulado y aunque dicho modelo aplicado a países pobres simule una orientación cognitiva del conocimiento, en realidad, a trasluz se esconde su verdadera orientación Laboral, instructivista y Técnica que nace con su propia contradicción: la realidad misma de las sociedades.

Un ejemplo claro de esta realidad se presenta en El Salvador, en donde “….históricamente, la formación y capacitación de maestros ha pasado por etapas diversas que van desde el empirismo docente (maestros sin formación inicial o débil base académica) hasta maestros que han pasado por una escuela normal, instituto tecnológico o la misma universidad. En el caso de estos últimos, se advierte una heterogeneidad de enfoques y estrategias de formación, que no siempre ofrecen garantía para un desempeño profesional de calidad. La falta de una política coherente y de una eficiente planificación ha dado respuestas emergentes e inmediatas, a medida que surgen las necesidades o se enfoca el problema…”

[2].

El modelo por competencias[3] requiere en primera instancia de la existencia de condiciones internas y externas, endógenas y exógenas que permitan la realización del aprendizaje técnico y básico del conocimiento, pero sobre todo, que dicho aprendizaje pueda ser realizado en la realidad. Estas condiciones expresadas en el orden de lo económico, cultural, tecnológico, histórico, cultural y educativo constituyen condiciones sine qua non de países productivos material e intelectualmente, requieren en esencia, de un país con proyecto de nación propio, con identidad, con futuro.  En realidad se trata de nuevas formas de Formatear a los países pobres. En el caso salvadoreño, dichas competencias se han aplicado históricamente. Primero mediante enseñanza de habilidades y destrezas artesanales para generar oficios: panaderos, costureras, taquimecanógrafas, secretariado bilingüe y otros tantos que aún en pleno siglo XXI, todavía forman parte del concepto educativo nacional. Segundo, el desarrollo de técnicas educativas orientadas al dominio de la lecto-escritura básica y las cuatro operaciones aritméticas elementales y básicas para la realización de formas mercantiles simples de dinero-mercancía-dinero y en tercer lugar, la ocurrencia del mundo occidental de Formatear Técnicos operarios a través de la enseñanza de códigos directos y mecánicos del Saber convertidos en Hacer mediante el “desarrollo de competencias”. En realidad, “el mundo anglosajón y sus interminables recetas tecno-educativas se empeña en formar técnicos para abaratar el valor de la fuerza de trabajo. Con ello, la sustitución de las funciones en el mercado capitalista de trabajo reduce los costos y acelera la reproducción  ampliada del capital. Así, el conocimiento no adquiere ningún valor, aparece substituido por la actividad física y los procedimientos tecno-mecánicos del trabajo. El conocimiento se convierte en proceso maquilador operario que se vende o intercambia en el mercado de valores nacional e internacional. Eso mismo sucede con el trabajo simple o complejo de los individuos y los países  dependientes y sus estructuras gubernamentales, que aparecen como simples mercancías de depósito, sin conocimiento, sin pensamiento”[4].

El riesgo del determinismo tecnológico en sociedades inmaduras.

El conocimiento tecnológico es práctico, inteligible para la acción, para la acción que no requiere del pensamiento abstracto sino únicamente concreto en su forma y contenido. Dicha acción no infiere la comprensión del Todo y de su dinámica dialéctica, transformadora. Se sustenta en la experimentación de aprender sin saber, y el saber que se aprende se limita al conocimiento fáctico y técnico de procesos o pasos de la cuántica numérica. Pero dicho conocimiento posee su propio campo de resolución empírica necesaria y propia de su cometido. Esto implica que la racionalidad aplicada al Hacer técnico tiene sentido y funcionalidad, en realidad no riñe con el conocimiento científico porque no hay punto de encuentro.

Históricamente, los países pobres han inventado y reinventado el concepto de tecnología educativa. Su propia existencia constituye en sí misma un ejemplo de aplicación de tecnologías alternativas para sobrevivir, enseñar y aprender.  En el plano holístico del concepto de educación, aún con todo y sus limitaciones, algunos países latinoamericanos han construido sus propias escuelas de pensamiento, su propia epistemología educativa, su pedagogía, filosofía, su pensamiento histórico, antropológico, económico, político, sociológico y didáctico. Pero también aún quedan otros países con total incertidumbre en sus Formaciones Sociales. Tal es el caso salvadoreño que adopta y asimila casi cualquier ocurrencia educativa del mundo occidental o de algunos organismos internacionales que a cambio de préstamos o dadivas económicas intervienen constantemente en casi todas las esferas de la vida nacional. Tal parece que vivir de la caridad internacional se ha convertido en uno de los principales elementos de la identidad de buena parte de países dependientes, esto es, la conducta casi generalizada de la apatía y el desprecio por el Saber traído a menos por el Hacer fortalecido por el activismo de la inmediatez sin proyección, sin construcción de futuro, sin construcción de nación. Se trata de vivir el momento sin pasado y sin futuro, responder a lo concreto porque la asociación y la visión y comprensión holística del Todo resulta perturbante para los individuos. El asistencialismo provisto por algunos organismos internacionales ha conducido a buena parte de la población a la asimilación de una cultura de la esclavitud. Así las cosas, el asunto de la tecnología educativa se ha convertido en la principal bandera de quienes suponen que la historia educativa nacional resulta suficiente, coherente, sistémica y propicia para enseñar y aprender mediante las máquinas. Como hemos dicho, las maquinas representan el avance del progreso humano, sin embargo, no todas las sociedades están listas histórica, cultural, económica, política y socialmente para el dominio y control de dichas tecnologías. En El Salvador, la historia de la realidad educativa tiene sus particularidades. Este país inicia su industrialización en la década de los 50, pero dicha industrialización estuvo dirigida fundamentalmente hacia la agroindustria azucarera y algunas procesadoras de disimiles mercancías; mientras tanto, las demás esferas de servicio se subsumieron en el rezago productivo tanto material como intelectual. Entre ellas, la esfera de lo educativo estuvo orientada a producir instrucción en oficios es decir, históricamente, la sociedad salvadoreña no ha sido formada en el control sobre los medios tecnológicos, los cuales han sido más virtuales que reales debido a las condiciones económicas desde las cuales se le ha asignado una función simple del consumo. El país no cuenta con la historia generacional que permita suponer que las nuevas tecnologías pueden ser controladas con amplio y profundo dominio, de hecho, por ejemplo,  para el caso de la informática aplicada a distintos ordenes de la vida material o intelectual, el dominio, control, uso y posesión de dicho recurso todavía resulta un adeudo social, el país cumple con tareas técnicas o de servicio tecnológico (Call Center, etc.) pero dicho tareismo que comprende el abaratamiento de la fuerza de trabajo nacional no constituye ni significa el desarrollo y progreso de la sociedad, por el contrario, tal parece que dichas prácticas laborales ha reducido la posibilidad del crecimiento económico en el sentido mismo que en un país en donde se difunde la ilusión de poseer calidad en Servicios, esto no ha implicado mejores condiciones de vida debido a la deficiente y precaria calidad de los servicios básicos tales como agua, luz vivienda, transporte, comunicaciones, red vial, etc., y menos aún, el equilibrio entre el costo real de la canasta básica y el ingreso económico familiar, entre tantas cosas. Si bien la masa de trabajadores se ha ampliado y extendido a grupos etáreos, educativos, culturales y sociales que ahora forman parte de dichos servicios, también debe identificarse la incorporación de la fuerza de trabajo para que le poder adquisitivo de la población se dirija esencialmente al consumo indiscriminado. En tales condiciones de contexto nacional, una economía sustentada en modelos hacendarios no resulta suficiente, moderna y competitiva con los grandes capitales internacionales, más bien continúa siendo la pequeña finca del capital internacional y la gran hacienda del capital local. Dicho modelo económico característico del pensamiento feudal deriva en el desinterés por el conocimiento científico y en consecuencia, en la construcción del mismo. En este tipo de sociedades, el conocimiento  resulta espontáneo, subjetivo, temporal, imprevisto, surge de la inmediatez y la voluntariedad, surge del activismo y las discusiones efímeras, del interés por lo inmediato sin proyección ni futuro, de vivir el día a día, de la reflexión ahistórica, de la desmemoria y la solución parcial e involutiva de la realidad, del Hacer sin Saber.

Aunque muchos países han aceptado y asimilado la condición de subordinación, en El Salvador, paralelamente, convendría valorar y fortalecer las formas educativas de sobrevivencia que cada práctica docente ha reinventado y aplicado en cada escuela rural o urbana durante toda la historia de la educación nacional. Esas prácticas constituyen la más fiel vocación y entrega a la nación de cada maestro que a pesar de las inclemencias históricas, han formado a las generaciones desde siempre.  Esa misma razón histórica desvanece el supuesto teórico de argumentar la informática como la máxima expresión de la educación que entre otras cosas, puede carecer de la lectura adecuada de la realidad que parece desprovista de proyecto pedagógico y proyecto de nación. Sostener dicha argumentación podría significar ignorar las serias e históricas carencias de la educación nacional así como la reproducción exacta de la llamada “industrialización” de los años 50 que solo dejó maquinaria obsoleta y limitada formación técnica-operaria de los individuos. En realidad, el símil con los años 50, consiste en el carácter centralizador del recurso tecnológico referido siempre al pequeño grupo económico agroindustrial heredero de esa década, es decir, el fortalecimiento de algunos capitales individuales y no de la totalidad del país. Esa forma de ensamblar la producción individual, es la misma que ahora se utiliza para la línea de ensamblaje tecnológico en casi todas las esferas de la vida nacional. Procesos mecánicos, independientes, individualistas, desarticulados, y provistos de una fuerte carga del quehacer empírico resulta ser la principal bandera tanto de la economía, la política, la cultura y particularmente la educación salvadoreña. La madurez de las sociedades solo puede ser holística, complementaria, articulada, sistémica y por tanto, con proyecto de nación de lo propio. Esto permite que cuando lo ajeno amenaza lo propio, las sociedades cuentan en su haber histórico con la suficiente riqueza material o intelectual  que les inserta en el mundo con identidad, dignidad, protagonismo, respeto y función más equitativa en las correlaciones internacionales del modo de producción al que pertenecen.

Virtualidad, fantasía o realidad tecnoeducativa en la productividad capitalista

Para el caso salvadoreño comencemos por dos ideas. Primero, el espejismo de lo virtual como solución al adeudo histórico, epistemológico, técnico, tecnológico, cognitivo, pedagógico y didáctico de la educación nacional. Segundo, la recurrente insistencia en suponer que el uso de la tecnología puede realizarse y capitalizarse en una sociedad totalmente desprovista de un proyecto de nación que articule cada una de las esferas de la vida material e intelectual. Precisamente en esto último consiste la virtualidad de su fantasía. Imaginar su pertenencia a la era tecnológica específicamente de la informática, que entre otras cosas, no aparece plenamente vinculada a la producción material ni a la calidad del sector servicios del que tanto se ufana el país. En realidad en esta sociedad coexisten diversas formas productivas. Por una parte, parece coexistir un modelo antiguo de relación social y de producción con lo temporal, tanto en su cultura como visión del mundo. Desde luego que ello está asociado al modelo ético de vida heredado del Colonialismo en el que se reproduce constantemente la deslealtad, utilitarismo, ausencia de solidaridad, falta de compromiso, responsabilidad. De igual forma, se expresa en las áreas del desarrollo cognitivo, socioafectivo y psicomotor. Así las cosas, el tan llevado y traído modelo educativo por competencias solo resulta ser una fantasía virtual muy alejada de la realidad. Lo mismo sucede en el caso lingüístico en sus ámbitos de comprensión, lectura, oralidad y redacción de ideas ha sido objeto de alteraciones. En términos generales, el uso de la informática mal entendida y mal orientada ha generado más limitaciones lingüísticas que aprendizajes. Los jóvenes se interesan más por el servicio de internet Facebook, twitter y otras de esas cosas llamadas “redes sociales” que por la búsqueda de información educativa calificada. Dicha tecnología ha simplificado y reducido el conocimiento y el uso de procesos de raciocinio abstracto. El mismo lenguaje de expresión escrita utilizado en dichas redes ha modificado y deformado las estructuras gramaticales básicas de las palabras. Por ejemplo (ksa:casa),(dco:deseo), (xfa:por favor),(kmpo:campo),(xq: por qué), entre otros. Si bien es cierto que en materia gramatical y de la lengua cada sociedad debe establecer sus propios códigos, nomenclaturas, signos, señales y significados de acuerdo a su historia, cultura y conformación social, también es cierto que en materia del interés del propio sistema capitalista globalizado, la lengua ha sido estructurada con homogeneidad para el entendimiento del lenguaje en la esfera de la producción material, ese es en realidad uno de los componentes esenciales del llamado Modelo por Competencias, la universalidad del lenguaje técnico básico y elemental.

 
Paradójicamente, este nuevo lenguaje, que nace y funciona paralelamente al lenguaje requerido por el sistema capitalista para la producción material ha bloqueado las formas de expresión verbal y las diversas formas de comunicación entre los individuos. Hoy en día, se exige un modelo por Competencias que no coincide con los servicios informáticos. El asunto parece claro. Cuantas más deformaciones se generan en el lenguaje, menor será la posibilidad de generar campos de conocimiento holístico calificados y científicos tanto para la comprensión, escritura, lectura y expresión científica. El problema de dicho modelo capitalista es que no contempla las enormes disimilitudes de progreso, cultura e historia de las sociedades. Por una parte, la masificación y debilitamiento de la productividad y producción de la fuerza de trabajo podrán generar mayor volumen de mercancías en el mercado pero también la apropiación de dichas ganancias que no necesariamente serán las mismas que las producen. Con ello, los países industrializados se obligan a dominar, controlar y ser dueños de todas las esferas de la producción capitalista, que desde luego no resulta fácil debido precisamente al desarrollo de nuevos países como China que significa un nuevo competidor en el escenario mundial.

El lenguaje computacional no coincide con las exigencias de la formación por Competencias en expresión verbal, lectora, escrita y comprensiva. En el caso salvadoreño, el problema real de la educación virtual no consiste en el uso de dichos instrumentos o mecanismos tecnológicos, sino que dichas tecnologías no responden a la unicidad de las partes y la articulación sistémica funcional del Todo, dado que profundiza mucho más el pensamiento concreto de los individuos. Dicha situación se agrava debido al  precario desarrollo histórico del lenguaje en casi todas las esferas de la vida política, educativa productiva, familiar, institucional del país. Aquí y ahora, la fantasía de una informática mal entendida puede provocar una seria confusión entre el conocimiento científico y el conocimiento común. Uno de los problemas del uso informático mecánico, técnico y simplista consiste en abandonar el interés por las construcciones pedagógicas, didácticas, epistemológicas, filosóficas e históricas del pensamiento. El simple proceso técnico de la enseñanza virtual no constituye el cumplimiento cognitivo de las ideas, fenómenos, campos del conocimiento. Se requiere mucho más que el diseño de procesos técnicos de enseñanza o intercambio de información, es decir, se requiere de procesos de Formación que superen la Instrucción. El problema no consiste en el uso del lenguaje informático en esta era, más bien, se trata de la acumulación histórica de la dependencia tecnológica que ahora introduce el capital intelectual al capital material. Se trata, además, de la reducción, deformación y desestructuración de las ideas de los individuos impuestas por el Instruccionismo del Hacer sobre el Saber.

 

Sin duda que para llevar a cabo la tarea de enseñar a través de recursos tecnológicos tales como telemática, informática y otros tantos, se requiere de enorme responsabilidad histórica, social, cultural y educativa en las sociedades que hacen propias dichas tecnologías en función de un proyecto de nación propio, de otra manera, dicha tecnología solo significa la continuidad del Colonialismo de cambiar oro por espejos con brillo. No basta con la circulación de las herramientas electrónicas, surge imperativamente el cumplimiento de un complejo sistema de articulación que haga posible el aprendizaje aún en su expresión técnica e instructiva. En el caso salvadoreño se requiere de mucho más que los espejismos tecnológicos. El problema del rezago tecnológico está asociado al educativo, el educativo al cultural, el cultural al social, el social a lo familiar y éste último al individuo,  y todos ellos a las graves carencias del concepto del mundo, de la vida, la cual,  en última instancia se traduce en desinterés, apatía y desdén en buena parte de los individuos.

Ciertamente, la “sociedad de la información requiere un nuevo tipo de alfabetización, o, mejor aún, la adquisición de nuevas habilidades y destrezas para intervenir competentemente en el espacio cibernético”[5], así también, ofrece ciertas ventajas en sociedades provistas de las condiciones necesarias para el “aprendizaje activo, estudio independiente, mayor cobertura, flexibilidad en espacio y tiempo, uso de nuevas tecnologías[6]. Pero también, paralelamente se producen una serie de limitaciones que van desde el orden técnico hasta el orden teórico, metodológico, pedagógico y epistemológico, entre ellas se encuentran: “El acceso desigual en la población, Limitaciones técnicas: desconexiones, imprecisiones, fallas técnicas que pueden interrumpir las clases o las sesiones de chat, la comunicación de red y la vía excedente de los alumnos puede desviar la atención de los alumnos, alto costo del material de los equipos y de la producción el material, falta de estandarización de las computadoras y multimedia, falta de programas en cantidad y calidad, puede ser lenta y por lo tanto desmotivadora, los materiales pueden no estar bien diseñados y confeccionados puede ser que el educando se aísle y no planifique correctamente sus actividades y horarios, se utilizan canales unidireccionales de comunicación con el alumno, no se ofrece el mismo contacto persona a persona así como las clases presenciales, se requiere un esfuerzo de mayor responsabilidad y disciplina por parte del estudiante,  no todo se puede aprender del internet, escasez de docencia, a nivel mundial; sólo un tercio de profesores que dictan clases virtuales han sido entrenados para enseñar por internet”[7].

En medio de ventajas y desventajas de la educación virtual aparecen las realidades de cada nación, de su propia evolución social y de su propia perspectiva. Para el caso de sociedades rezagadas, la fantasía informática apenas se reduce al uso de esa herramienta para el desarrollo de las habilidades, las cuales, entre otras cosas, solo alcanzan su uso técnico, es decir, el conocimiento básico del proceso ya establecido por los mismos programas o software. Precisamente la condición de rezago  genera que muy pocas instituciones educativas cuenten con el recurso masivo de dicha tecnología provocando serias restricciones para su aplicación. Como hemos señalado anteriormente, una sociedad con profundas diferencias en las formas, estilos y niveles de vida de su población, muy poco puede arrogarse el dominio y control de la informática. Esto implica que las disimiles y extremas diferencias entre los mismos estudiantes y población en general, constituyen en sí mismas uno de los principales obstáculos para la enseñanza y aprendizaje tecnológico educativo.  Estudiantes sin tradición y cultura para la lecto-escritura, el análisis y la crítica, sobreviviendo en condiciones humanas precarias, limitadas, envueltos por una sociedad que poco o nada ofrece para su desarrollo con entornos excluyentes, limitados, precarios y en buena medida, altamente hostiles, muy difícilmente puede vincularse al mundo informático de la mejor manera.  Aunado a dicha condición se halla la realidad de algunas universidades en donde por razones de conformación social presentan dificultades en su infraestructura, modelo pedagógico y recursos tecnológicos informáticos necesarios para la ejecución de lo virtual, en tales condiciones, ¿Cuándo podrán cumplirse las exigencias occidentales de Acreditación?  Otro de los claros ejemplos se expresa en el uso de la llamada “aula virtual” impulsada desde algunas universidades en las cuales, además de problemas logísticos, técnicos y tecnológicos surgen como principal obstáculo las limitaciones pedagógicas, metodológicas y teóricas para la enseñanza en ambientes propicios para el aprendizaje. Sobre esto último, el concepto de “ambiente pedagógico” o “clima educativo en el aula” impuesto por el mundo occidental hace menos de cinco años resulta inconsistente y contradictorio con el concepto actual de “aula virtual” en sociedades en las que apenas se cuenta con los espacios propicios para el desarrollo de la enseñanza y particularmente, la enseñanza a través de la informática.

En realidad, buena parte de estudiantes confunden informática con internet, y el debido uso del mismo. El interés por visitas a bibliotecas desaparece. En internet, las preferencias de búsqueda de información se orientan a la información simple y fácil sin arbitrio académico o institucional.  Esto genera que la enseñanza se acomode a los vaivenes de la tecnología y por tanto la volatilidad de su rumbo, de su política. Este asocio educativo entre el medio y la enseñanza contradice profundamente el discurso ideológico que asegura la construcción científica del pensamiento y el conocimiento. En realidad, en sociedades dependientes se profundiza de forma unilineal la práctica empírica, la cual, históricamente no ha demostrado ser el mejor camino para el desarrollo de dichas sociedades, sino, por el contrario, el  mejor camino para el rezago y la pertenencia al submundo del Saber substituido por el practicismo empírico de la actividad física, material e intelectual subsumida en la más abrupta antinomia del desarrollo.

 

Eficiencia es el propósito último de la tecnología. La ciencia se basa en la observación y predicción con el objeto de confirmar una teoría; la tecnología predice con el objeto de influir y controlar la actividad. La ciencia valora lo abstracto y general; la tecnología la instrumentación y la aplicación. Estas distinciones ubican a la tecnología separada de la ciencia. “Mientras la ciencia investiga para expandir el conocimiento por medio de la investigación y la comprensión de la realidad”, sugiere Layton (1974)[8], la “tecnología busca usar el conocimiento para crear realidades físicas y organizacionales acordes con un diseño humano” En materia del conocimiento tecnológico, Vincent (1984)[9] identifica tres categorías de conocimiento tecnológico: a) descriptivo, b) prescriptivo y c) tácito. Al respecto señala que el conocimiento descriptivo no es científico debido a que las explicaciones teóricas no aparecen debida y totalmente desarrolladas lo que implica la ausencia de las derivaciones teóricas necesarias para la comprensión de la totalidad. Por su parte, el conocimiento prescriptivo se genera por medio de la experimentación, el ensayo– error y se usan formas específicas de testeo para hacer predicciones “sobre lo que puede ser identificado como un nivel preteorético” (Mc.Ginn l978 p. 187)[10]. Pero quizás, el más importante de los tres referido al Conocimiento Tácito indica que dicho conocimiento aparece como resultado del “juicio individual, la habilidad y la práctica. Una buena parte de los conocimientos tácitos no pueden ser trasmitidos en forma oral o escrita. Es un conocimiento personal, subjetivo inmediato y específico”[11], desde luego que dicha forma de conocimiento configura diversos tipos de lenguaje inferidos por los mismos procesos tecnológicos, lo que no amerita discusión porque simplemente constituye su propia representación.

  
 


[1] Ticas, Pedro, Antropología de la educación, ED. AMMT, México, D.F., 1988. Pág. 93

[2] Unesco, El Salvador, datos mundiales de educación, VII ed. 2010/11. Evaluación de los resultados del aprendizaje a nivel nacional. Pag.26

[3] Ticas, Pedro, Alcances y limitaciones del modelo educativo basado en competencias: el caso salvadoreño. Consideraciones antropológicas, Universidad Pedagógica de El Salvador-AUPRIDES, 2013/ Diario Co-Latino, martes 4 de junio de 2013. Pág. 19

[4] Ticas, Pedro, Ibídem. Óp. Cit.

[5] Bello Díaz, Rafael, Aula sin paredes, http://www.educar.org/articulos/educacionvirtual.asp

 [6] Ruvalcaba, Gabriela Dolores, La educación a distancia como una modalidad de la capacitación electoral, Revista Justicia Electoral, Vol. l., Número 2, Instituto de investigaciones jurídicas, UNAM, México, 2008. Pag.264

 

[7] Ruvalcaba, Gabriela Dolores, Ibídem. Óp. Cit. Pág. 267

[8]Citado por Herschbach, Dennis R.: La tecnología como conocimiento: implicaciones para la instrucción.  http://scholar.lib.vt.edu/ejournals/JTE/v7n1/herschbach.jte-v7n1.html

 [9] Citado por Herschbach, Ibídem. Óp. Cit.

 

[10] Ibídem, Óp. Cit.

[11] Ibídem. Óp. Cit.

 

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  Pedro Ticas  
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